Alrededores

¿Qué es lo que hace que los Pirineos españoles sean tan especiales? A nuestro juicio, es la combinación de la naturaleza virgen e intacta, la hospitalidad acogedora de los españoles, un clima fantástico y la ausencia del turismo masivo. Incluso en verano hay suficientes lugares donde tienes la naturaleza para ti solo y donde puedes disfrutar tranquilamente de los alrededores. Los pueblos son viejos, el ambiente es rural y no hay edificios altos ni chiringuitos playeros. Esto hace que la población local tenga todavía una actitud positiva hacia los turistas y en cualquier lugar te reciben con mucha hospitalidad. La contrapartida es que, aparte de una combinación del catalán y el castellano prácticamente no se hablan otros idiomas y algunos servicios siguen horarios típicamente españoles, que para algunas personas pueden ser difíciles de seguir. Por supuesto, esto también tiene su encanto y como huésped nuestro, no vas a tener ningún problema al respecto.

Chill-Outdoor está situada en el pueblo de Perarrua. En invierno hay unos 40 habitantes y en verano unos 150. El Rio Esera fluye por el pueblo, y allí puedes darte un baño refrescante y dejarte llevar por la corriente. En Perarrua hay sólo una casa rural, no hay tiendas ni otros servicios. A nueve kilómetros de Perarrua está Graus. Esta ciudad sí ofrece todos los servicios necesarios como tiendas, un mercado, un centro médico y varios restaurantes y bares. Graus es la capital de la comarca Ribagorza. La provincia es Huesca y esta provincia forma parte de la comunidad autónoma Aragón cuya capital está en Zaragoza. Aragón es aproximadamente una vez y media el tamaño de Holanda, siendo por tanto una de las comunidades autónomas más grandes. 

En los años 60, mucha gente dejó los pueblos para ir a vivir a las ciudades. Como resultado, ya sólo en Aragón hay más de 600 pueblos completamente abandonados. Estos pueblos suelen estar en lugares apartados y sólo se puede acceder a ellos a pie o en bicicleta de montaña. Muchas veces, los pueblos siguen totalmente intactos, a veces incluso con una parte de los enseres dentro de las casas. Para los que lo deseen, podemos incluir una visita a este tipo de pueblos abandonados durante las excursiones a pie o en bicicleta de montaña.

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