¿Estás planeando una escapada al Pirineo aragonés? No dejes de visitar La Ribagorza y sus pueblos de montaña. Esta región de Aragón está atravesada por los ríos Ésera, Isábena y Noguera Ribagorzana, que conforman los valles de la comarca.
Además de un impresionante paisaje natural y las cumbres más altas de los Pirineos, estos valles también tienen una fascinante historia y cultura que se refleja en sus pueblos de montaña.
Hemos enumerado 7 pueblos de La Ribagorza que definitivamente merecen una visita:
1. La Puebla de Castro
A 640 metros de altitud, el origen de La Puebla de Castro se remonta muy atrás en el tiempo. Se han encontrado restos de pinturas rupestres del Neolítico, la ciudad hispanorromana de Labitolosa, la fortaleza musulmana en el cerro del Calvario y arquitectura medieval.

Paseando por el pueblo, te encontrarás con muchos pasajes cubiertos y grandes casas con antiguos escudos de armas que nos recuerdan su pasado medieval. Consejo: presta atención a los picaportes, que vienen en todas las formas y tamaños.

Además de explorar La Puebla de Castro, también puedes visitar la ermita románica de San Román de Castro y las excavaciones de la ciudad hispanorromana de Labitolosa. O haz un recorrido en bicicleta de carretera por los pueblos: La Puebla de Fantova, Secastilla y Ubiergo.

2. Graus
Te recomendamos que hagas una parada en el encantador pueblo de Graus durante tu recorrido por el valle. El centro del pueblo cuenta con mucha historia y cultura que no te puedes perder. ¿Qué lugares debes visitar en Graus?
- La Plaza Mayor: una hermosa obra arquitectónica, donde puedes admirar portales decorados, arcos semicirculares y un grupo de casas nobles pintadas en tonos coloridos. Esta plaza del siglo XVI muestra el desarrollo económico y social del pueblo durante esa época. (Consejo: visitala también por la noche, cuando la plaza está bellamente iluminada).

- La Basílica de la Virgen de la Peña: visita el monasterio en este lugar único junto a la pared rocosa. Si continúas por el camino, llegarás al mirador Peña del Morral. Desde allí, serás recompensado con vistas del valle, el pueblo y la majestuosa montaña del Turbón. La caminata es recomendable con niños.

- Calle Mayor y Calle San Vicente Ferrer: recorre las calles del pueblo, comenzando en el portal Chinchín, el antiguo recinto amurallado de Graus, y dirígete hacia la Calle Barranco. Aquí encontrarás muchas terrazas para relajarte y probar la famosa longaniza de Graus.
3. Panillo
Grandes casas de piedra, calles estrechas decoradas con plantas, un enorme molino de aceite y… El templo budista más grande de España.
En Panillo, se construyó el centro budista ‘Dag Shang Kagyü’ en 1980. Es posible hacer una visita guiada, asistir clases de yoga o hospedarte para retiros espirituales. Las esculturas coloridas, estupas, murales y banderas de oración son una vista única en el paisaje montañoso. Hay rutas tanto de senderismo como en bici a Panillo.

4. Pano
Después de visitar Panillo, te recomendamos continuar tu viaje hacia el pueblo de Pano, en la cima de la colina. Este pueblo, que en el pasado había sido abandonado, consta de una sola calle llamada ‘Calle Única’.

Actualmente, una familia dedicada lo está renovando con un gran aprecio por su historia. Desde el mirador y la iglesia del pueblo, podrás disfrutar de impresionantes vistas del valle del Cinca.

5. La Roda de Isabena
Este pueblo se encuentra en el valle de Isábena y está en la lista de ‘los pueblos más bonitos de España’. Sus pasajes, plazas y portales transportan a los visitantes a la época medieval.

Lo más destacado es la Catedral de San Vicente, la catedral más pequeña de España. Construida alrededor del año 1000, refleja la riqueza de la Ribagorza en esa época. Se ofrecen visitas guiadas en varios horarios por una tarifa de 3€.

Visita también el puente románico, donde puedes darte un baño refrescante en el río Isábena.
6. Liri
Liri se ubica en la ladera de la montaña Gallinero, a una altitud de 1325 metros. En este pueblo de montaña, encontrarás casas de piedra que son típicas de la arquitectura pirenaica.

Visita la iglesia de San Martín, las fuentes de agua (¿sabías que hay un mito local que cuenta que si bebes de ellas, vivirás hasta los 100 años?), la cascada de Liri, la ermita de Puy y su mirador.

Liri es uno de los pueblos de montaña de la ruta «El Solano», un conjunto de antiguos caminos que en el pasado se usaban para conectar diferentes poblaciones. Los senderos serpentean a lo largo de ríos, prados y bosques donde puedes apreciar antiguas ermitas y la fauna autóctona o sus huellas.

7. Benasque
Benasque es el pueblo ideal para los amantes de los deportes de montaña, y sirve como punto de partida y llegada de muchas actividades al aire libre. En el pueblo, predominan las tiendas donde podrás adquirir productos deportivos o artesanales, así como numerosas terrazas donde degustar los platos locales.
Además de comenzar tu deporte de montaña favorito, Benasque también cuenta con edificios emblemáticos que merece la pena visitar. Pasea por las calles empedradas y visita la iglesia de Santa María, la torre de Casa Juste y el Palacio de los Condes de Ribagorza. El palacio de 1600, está ubicado en la «Calle Mayor» y es notable por sus fachadas ornamentadas de estilo renacentista.

¿Qué pueblo visitará durante su estancia? Compártelo con nosotros en Facebook o Instagram usando # o @chilloutdoorpyrenees.

