Se acerca el invierno. Mientras uno disfruta de una cálida estufa en casa, el otro está con ganas de salir después de la primera nevada. El Pirineo es hogar de muchos amantes de los deportes de invierno. Os contamos sobre algunas actividades invernales se pueden hacer en la Ribagorza:
Senderismo con raquetas de nieve
Por tu cuenta o con un guía, puedes descubrir el paisaje del Pirineo de una manera completamente nueva. Las raquetas de nieve te permiten progresar sobre nieve blanda sin hundirte. Hay rutas para todos los niveles y podrás disfrutar de hermosos senderos cubiertos de nieve.
Esquí, snowboard o esquí de fondo
En los Pirineos hay varias estaciones de esquí donde puedes disfrutar de la nieve con tu familia o amigos. Una de ellas es la estación de Cerler, en el valle de Benasque, con un total de 68 pistas. Cerler situado a 1.540 metros de altitud, es el pueblo más alto del Pirineo Aragonés. Con muchas pistas variadas y largas, hay descensos para todos los niveles. La silla más alta sube a una altitud de 2700 metros.
Esquí de travesía
Es una forma de esquiar en la que no se utiliza ningún tipo de remonte, sino que uno mismo debe ascender cuesta arriba gracias a las “pieles de foca” adheridas a la base de los esquís. Se puede realizar esquí de travesía en un solo día, pero también existen itinerarios de varios días. Pasarás la noche en refugios de montaña. Una experiencia especial, donde se pone a prueba tu resistencia y puedes disfrutar del paisaje invernal.
Alpinismo para montañeros experimentados
En el alpinismo se sube una montaña sobre terrenos formados por rocas, nieve y, a veces, incluso hielo. Para ello necesitas un excelente estado físico y saber utilizar el equipo técnico necesario. El Valle de Benasque ofrece numerosas alternativas, entre las que se encuentra el ascenso al Aneto (3.404 m) y al Posets (3.375 m), algunos de los picos más altos del Pirineo.
Otras actividades al aire libre
Además de las actividades en la nieve, también puedes disfrutar de otras actividades al aire libre, como barranco seco, escalada en roca o vía ferrata. Estas actividades son especialmente agradables de realizar durante esos días soleados en los que la roca guarda el calor del sol.
¿Y después de un día lleno de actividades invernales? ¡No hay nada mejor que relajarse delante de una estufa de leña, con una taza de té (o chocolate) caliente y un buen libro en la mano!

